Diferencias entre vaselina deportiva y cremas de frío-calor

Diferencias entre vaselina deportiva y cremas de frío-calor

¿Quieres conocer las diferencias entre vaselina deportiva y cremas de frío-calor? Aunque ambos tratamientos sean muy habituales en el mundo del deporte, no conviene confundir su uso. No tienen nada que ver entre ellos.

Hoy vamos a contarte para qué sirve cada tratamiento, y así ayudarte a sacarles todo su beneficio.

Diferente finalidad

Las cremas de frío-calor son terapias pensadas para optimizar los procesos de regeneración corporal y ayudar al organismo a mantener su equilibrio.

Un ejemplo que todos conocemos es el uso de hielo tras una contusión o esguince; o el uso de calor después de sufrir una sobrecarga, una contractura muscular o ciertos problemas articulares. Las cremas térmicas han sido diseñadas para facilitar la tradicional aplicación de frío y/o calor que desde siempre ha demostrado ser tan beneficiosa para el cuerpo.

Las cremas con efecto frío buscan generar descanso muscular después de un ejercicio intenso o aliviar la musculatura tras el ejercicio. Además muchas de ellas tienen propiedades analgésicas y calmantes. Por su lado, las cremas de efecto calor están indicadas para preparar los músculos y articulaciones para el ejercicio, actuando como vasodilatadores.

Diferentes son los usos de la vaselina deportiva. Aunque también tenga propiedades emolientes y calmantes, la vaselina deportiva es un producto encargado sobre todo de proteger la piel contra rozaduras piel con piel, piel con tejido y piel con sintético.

Es un producto diseñado específicamente para crear una capa protectora que aísla la piel frente a la fricción causada durante el desarrollo de una actividad deportiva. Además, ayuda a mantener la hidratación natural de la piel. Para más información, puedes consultar el post sobre los beneficios de aplicarte vaselina deportiva de farmacia y el post sobre los diferentes usos que puedes obtener de la vaselina deportiva.

Diferente zona de acción

Las cremas térmicas están pensadas para actuar en articulaciones y músculos, ya sea calmándolos y regenerándolos tras un intenso ejercicio físico o preparándolos para el inicio inmediato de una actividad deportiva.

Un uso que difiere completamente al de la vaselina deportiva, que actúa únicamente sobre la piel. Su aplicación es muy específica, pues se usa sobre todo para proteger las zonas más sensibles del cuerpo, como, por ejemplo, los pies, los pezones masculinos, las ingles o las axilas. Y evitar así que se produzcan irritaciones derivadas del roce constante que puede generarse a lo largo de un entrenamiento físico.

Diferente modo de aplicación entre vaselina deportiva y cremas de frío-calor

También varía su modo de aplicación. La vaselina se aplica con un suave masaje. Y no hace falta esperar a que penetre completamente, pues justamente lo importante de esta crema es dejar una película sobre la piel que la proteja de la fricción. En cambio, las cremas térmicas se aplican de forma generosa realizando un intenso masaje hasta su total absorción.

Además, la vaselina deportiva se aplica antes de realizar una práctica deportiva para prevenir la aparición de irritaciones y otras molestias cutáneas en zonas propensas a experimentar fricción. Por contra, las cremas térmicas se usan antes y después de hacer deporte: las cremas de frío son tratamientos post-ejercicio, mientras que las cremas de calor se aplican antes del ejercicio.

Ahora que ya conoces la diferencia entre vaselina deportiva y cremas de frío-calor… ¿Por qué no los incluyes en tu botiquín deportivo? Seguro que van a convertirse en tratamientos indispensables antes y después de tu actividad física. ¡Comparte tu experiencia con nosotros!

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